Buenas

Hoy os cuelgo todos los pasos de cómo hacer fondant de forma casera.

Es bastante sencillo y no necesitamos casi utensilios, pero sí mucha paciencia en el amasado, si es que no tenemos un amasador automático como es mi caso. Acabo con las manos y muñecas bastante doloridas de pelearme con la bola de masa y me requiere un par de descansos hasta tener el fondant listo.

Siempre nos queda la opción de comprarlo preparado en cualquier de las tiendas que tenéis en los enlaces del blog en el lado derecho. De todas las marcas que hay, mi preferida es la de funcakes y M&B, tanto por su sabor como por la elasticidad de la masa. Son las que menos se agrietan y más manejables me resultan.

Al fondant le podremos añadir polvos de CMC para utilizarlo para modelado, siempre queda con mejor consistencia.

Ahora al lío. De ingredientes sólo vamos a necesitar:

  • Una bolsa de nubes o marshmallows (en mi caso una del Aldi de 300 grms)
  • Una nuez de mantequilla a temperatura ambiente
  • Azúcar glass tamizada. Unos 500 grms más o menos, pero siempre vamos añadiendo hasta que veamos que la masa no se nos queda pegada en la mesa ni en las manos. Con esto os quiero decir que es el famoso “a ojo” que siempre odiamos en todas las recetas, porque nunca acabamos sabiendo la cantidad real que tenemos que poner.Pero de verdad que en seguida os daréis cuenta si sigue necesitando azúcar o no.


Untamos con la nuez de mantequilla el bol donde echamos todas nuestras nubes. Las mías eran blancas y rosas.
Si vais a teñirlo luego de algún color mejor utilizar todas blancas. Yo lo necesitaba rosa.

Lo metemos en el micro a potencia media unos 2 minutos. Sacamos y removemos. Volvemos a meter otros 2 minutos y repetimos la misma operación. A mí me costó una nueva introducción en el micro de otro minuto más para tener todas las nubes perfectamente fundidas.

Ahora sería el momento de añadir colorante y/o aroma en el caso de que lo queráis poner. Yo necesita el fondant rosa así que no lo añadí.

Entonces llega la hora de empezar a echar en el bol azúcar glass tamizada. Vamos echando de poco en poco y removiendo con una cuchara de palo o similar.

Llegará en un momento en el que no seremos capaces de remover más con la cuchara porque cada vez estará más compacto y duro. Entonces echamos la masa en la superficie donde vayamos a amasarla, previamente rociada con azúcar glass. Y ahora es cuando no toca pasar al amasado manual de muñeca y cuando tendremos que armarnos de paciencia. Eso sí os digo , con esto del amasar, se hacen brazos y ¡¡ no es broma!!. Ya me han dicho un par de veces este verano que si estaba yendo al gimnasio por los brazos ( no es coña).

Esta es la bola de fondant  una vez  que hemos empezado el amasado manual.


Ahora tenemos que seguir añadiendo azúcar de poco en poco y amasando, amasando, amasando, amasando….
Una vez que la bola de masa no se nos pegue ni en las manos ni en la superfice de trabajo tendremos nuestro fondant listo.

Normalmente la cantidad de azúcar glass a utilizar será más o menos el doble que la cantidad de nubes que vamos a utilizar.

Yo pesé el fondant una vez listo y pesaba 800 grms por lo que debí de utilizar unos 500 grms de azúcar, puesto que la bolsa de nubes era de 300 grms.

Esta sería nuestra bola de fondant  ya terminada, para que veáis la textura que coge finalmente.


Sólo queda envolverla en papel film y guardarla en la nevera en una caja o “taper” hermético hasta que lo vayamos a utilizar.
Siempre lo tendremos que sacar una hora más o menos antes de utilizarlo para que se ablande y podamos trabajarlo bien.
Con él podremos cubrir tartas, cupcakes, galletas…… Sólo tenemos que amasarlo, extenderlo con el rodillo y lo tendremos listo para utilizar como cobertura.

¡Hasta aquí llegamos con la entrada de hoy¡

Muchos besos para tod@s

Marisa