Buenas

Hace unos días, visitando un jardín de arte topiario basado en dar distintas formas artísticas a los árboles, se me ocurrió intentar plasmarlo en unas galletas.

De este intento nacieron estas galletas, que he bautizado como Eduardo Manostijeras, “prota” de la chulísima peli de Tim Burton , que con sus manos podaba y podaba dando formas de lo más inverosímiles a las plantas.


Para la receta de las galletas utilicé esta masa de chocolate, cuyo enlace os dejo aquí.

Os dejo también el enlace con la receta de la glasa en este otro enlace. Esta vez la aromaticé con aroma de chocolate con avellanas de la marca Deco Relief. Como es de color marrón y yo quería la base de la galleta sobre la que yo iba a pintar, de color crema, la dejé tal cual sin añadir ningún colorante. Para obtener el verde añadí el color verde hoja de SugarFlair a la glasa color crema.


Lo primero es marcar con rotulador comestible negro y un cortador, el círculo que rellenaremos con la glasa color crema.
Con la glasa de delineado pintamos el círculo a todas nuestras galletas a modo de cordón. Ahora echamos la glasa con consistencia de relleno dentro del círculo. Si hace falta nos ayudamos con un palillo para que la glasa llegue bien a todos los “rincones”.

Yo para rellenar utilizo biberones de la marca Wilton.


Ahora hay que esperar a que se seque bien el círculo con la glasa color crema. Es muy importante que esté muy bien seco porque si no , al pasar al siguiente paso, podemos agujerear la glasa.


Elegimos unos cuantos cortadores con formas diferentes, que nos entren bien dentro de nuestro círculo de glasa color crema. Yo elegi un corazón, un patito y un pelele de bebé.  Con un rotulador comestible color verde los marcamos, bien centrados, dentro de nuestro círculo glaseado.


Rellenamos una manga con la glasa color verde y consistencia de delineado, y con una boquilla de hojas (yo utilicé la 67) vamos haciendo hojas dentro de la figura. Primero ponemos hojas sin tocar los bordes y sin solaparse unas con otras.

En una segunda “vuelta” vamos superponiendo hojas acercándonos al borde pero intentado salirnos lo menos posible del contorno de la figura. Aunque queden espacios blancos entre las hojas y el borde no pasa nada , en el siguiente paso lo solucionamos.


Para rellenar los huecos que nos queden entre el borde y las hojas (si el hueco está en el interior de la figura lo dejamos como está), echamos sobre un trocito de papel vegetal un pegote de glasa.
Cogemos glasa con la punta de un palillo y la vamos poniendo en los huecos con cuidado, extendiéndola bien siguiendo la silueta de la figura y rellenandolos.


Ahora sólo nos queda rematar el borde de la galleta. Yo hice triángulitos con la glasa color crema, mejor  con una consistencia media.

Las dejamos secar bien y ya sabéis que luego siempre las tenemos que guardar en un sitio lo más hermético posible para que no cojan humedad y se reblandezcan.

Espero que os hayan gustado y como siempre ¡muchas gracias por leer mis entradas!

Un beso gordo

Marisa