Buenas

¡No os lo vais a creer pero la tarta de hoy no lleva ni una sola flor! Miradla…..


No véis ni una ehhh!!
El bizcocho interior es de chocolate y está rellena de swiss meringue de vainilla.
Vamos a los ingredientes del bizcocho (creo que la receta la saqué de objetivo cupcake). Sale muy jugoso y da mucho de sí. Yo hice tres bizcochos y me salió una tarta como para 20 personas.¡Pesaba un quintal!

  • 365 grms de harina
  • 65 grms de cacao en polvo (sin azúcar añadido)
  • 3 cucharaditas  1/4 de levadura
  • 325 grms de mantequilla a temperatura ambiente
  • 285 grms de azúcar
  • 5 huevos a temperatura ambiente
  • 220 mls de leche a temperatura ambiente

Batimos mantequilla y azúcar. Cuando está todo bien bien integrado echamos los huevos , siempre uno a uno. Hasta que no está bien mezclado el anterior no podemos echar el siguiente.

En otro bol ponemos la harina con el cacao y la levadura tamizados.Añadimos la mitad a la mezcla primera y removemos con la espátula (yo este paso siempre lo hago de forma manual para que quede más esponjoso). Ahora la mitad de la leche y volvemos a mezclar. La otra mitad de la harina, luego la otra mitad de la leche y cuando esté todo bien integrado al horno.

Hice con la masa tres bizcochos en un molde de 18 cms. Tardó unos 35 minutos en mi horno, pero pinchando con un palillo podéis comprobar que ya está cuando sale limpio.


El soporte de la tarta es uno de los que me hice yo artesanalmente en casa. Os dejo el enlace de la entrada por si queréis intentarlo aquí.

Vamos a por la receta del relleno, swiss meringue de vainilla:

  • 100 grms de clara de huevo (podéis utilizar las pasteurizadas de Mercadona)
  • 200 grms de azúcar blanca “normal”
  • 300 grms de mantequilla a temperatura ambiente
  • Pasta de vainilla (la mía es de Chef home)

Echamos en un bol metálico la clara de huevo y el azúcar y removemos bien. Lo ponemos al fuego bajo, al baño maría, y vamos removiendo hasta que el azúcar se haya disuelto (lo notáis porque si pellizcáis la mezcla con los dedos no notaréis granitos de azúcar). No hay que calentar demasiado porque el huevo se nos cuajaría, sólo que esté templadito.

Dejamos enfríar bien y lo batimos hasta que se monte y quede bien blanquito. Ahora incorporamos la mantequilla hecha daditos, poquito a poco sin dejar de batir. Lo tenemos que batir unos 5 minutos y poco a poco se irá volviendo más y más cremoso.

Es la hora de echar la vainilla, unas dos cucharaditas colmadas. Batimos para que se integre y listo.


Una vez fríos los bizcochos los nivelamos para que la tarta nos queda igualada.
Podemos pintarlos con un poco de almíbar y entre capa y capa vamos rellenando con la crema de vainilla.
No debemos de poner demasiado, porque si no se nos saldrá por los bordes y a nuestra tarta le pueden salir “barriguitas” indeseadas en los laterales. Por último la cubrimos por fuera, tanto por lo laterales como la parte superior, dejándola lo más igualadita posible para que luego el fondant quede lisito.

Por último la cubrimos con el fondant extendido elegido.

Las decoraciones , que no se tienen que adaptar a la tarta, mejor tenerlas hechas unos días antes para que se hayan podido secar bien.

En este caso lo único que hice en el momento fue la alfombra (que texturicé) para que se adaptar al “suelo” de la tarta y las pelotas que que se sacaran y poderlas pintar con los rotuladores de tinta comestible. Cuando esté el fondant tierno no se puede hacer porque se te queda hundido en la masa y la fastidias.


Los flecos de la tarta están hechos con pistola de fondant y el número lo pinté con brillantina comestible. El nombre del corazón está marcado con unos sellos de letras cuando aún el fondant estaba “tierno”.

El osito no lo puse comestible para que se lo pudieran quedar de recuerdo, y claro, tampoco se come el molinillo de viento, que como véis en la foto de abajo giraba de maravilla.


El lazo amarillo de lunares lo pegué con un poco de cmc disuelto en agua aplicado en el fondant  y los dos extremos los podéis unir con cinta de doble cara.

Toda la base está rematada con azucarillos con siluetas de ositos. Estos los intenté unir con cmc disuelto en agua, pero….. que si quieres arroz Catalina….. Al final opté por unirlo con un poco de glasa blanca caseras (como la que utilizo para decorar las galletas), para asegurarme de que no volaran durante el transporte.


Espero que os haya gustado la tarta de hoy, pero me temo que amenazo con volver al mundo floral……
Muchos besos para todos.
Marisa