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Buenas

El otro día estuve en el taller de Julia de Postreadicción y nos puso unas galletitas para picar que me encantaaaaaron. Así que este finde pasado me puse manos a la obra y horneé una tanda.

Galletas con M&MS y sin huevo
Supersencilla la receta. No tiene nada de complicación y los ingredientes son básicos. Voy a ello…:

  • 200 grms de harina
  • una pizca de sal
  • 5 grms de azúcar vainillado
  • 75 grms de azúcar moreno
  • 125 grms de mantequilla a temperatura ambiente
  • Una bolsa grande de M&M’S (de los que tienen cacahuete por dentro)

Galletas crujientes con M&MS
Sólo tenemos que mezclar todos los ingredientes excepto los M&MS. Yo lo hice con una batidora eléctrica, con los ganchos amasadores.

La textura que queda es un poco deslavazada, sin trabar, pero como tiene tanta mantequilla con el calor de vuestras manos se irá compactando.

Tenemos que coger porciones de masa, y dándole forma para hacer las bolas con las manos. Aplastamos las bolas como a 0,5 mms o 0,6 mms de grosor y las dejamos sobre la bandeja en la que las vayamos a hornear.

Galletas con M&M'S
Una vez en la bandeja les incrustáis dos o tres M&M’s a cada una. Luego yo las corté en la misma bandeja con un cortador de corazón para darles forma, pero si queréis las podéis dejar tal cual y saltaros este paso.
Precalentamos el horno a 200 º y las horneamos unos 15 minutos. Veréis como los m&m’s se agrietan , pero no llegan a deshacerse ni a perder su forma.

Galletas con m&m's y sin huevo
Las sacamos a una rejilla para que se enfríen bien y ya las tenemos listas para servir.
Las que sobren mejor guardadlas en un recipiente hermético para que no cojan humedad y no se reblandezcan.
Tenéis que probarlas porque estoy segura de que os van a encantar. ¡A mí me chiflaaaan!

Qué mala luz hay para las fotos estos días nublados y lluviosos que tenemos……..

Un beso fuerte para todos y mil gracias por estar leyéndome……

Marisa


Buenas

He probado una nueva receta para la masa de galletas decoradas y  me quedo con esta. Me da la sensación de que sabe menos a harina y la textura me gusta bastante más. Así que a partir de ahora esta versión ha derrocado a la anterior en mi cocina.

La receta la tomé del marivolloso blog de Mensaje en una galleta. No sé si modifiqué algo la receta, creo que sólo en el aroma empleado.

Vamos a los ingredientes:

  • 225 grms de mantequilla a temperatura ambiente
  • 150 grms de azúcar glass
  • 1 huevo a temperatura ambiente
  • 420 grms de harina tamizada
  • 2 cucharaditas de azúcar vainillado
  • una cucharadita de sal
  • aroma de mantequilla (yo utilizo el de Deco relief. Ya se puedo comprar on line aquí. Todos los aromas de esta marca me encantan)

Empezamos batiendo con las varillas la mantequilla con el azúcar, la sal y el azúcar vainillado. Tenemos que batir los suficiente como para que la mezcla blanquee y quede esponjosa. Añadimos el huevo y batimos bien. Ahora le toca al aroma y luego echamos la harina en dos veces. Llegará un momento en que tendremos que cambiar las varillas por los brazos amasadores, porque la masa estará ya muy compacta. Y llegará otro momento en que tengamos que sacarla del bol y seguir amasando sobre la mesa de trabajo con las manos, previamente rociada con harina tamizada para que no se nos pegue.

Yo lo que hago ahora es hacer dos bolas con la masa y envolverlas en  papel film dejándolas descansar toda la noche en la nevera.

Al día siguiente saco la masa unas horas antes de la nevera para que se ablande un poco y la extiendo sobre un papel vegetal con un rodillo que tengo de altura maravilloso de Joseph (las dejo a 6 mms). Con esto nos aseguramos de que todas queden del mismo grosor y se nos hagan igual por todos los lados.

Una vez la masa extendida procedemos a cortar las galletas con el cortador elegido y las vamos pasando a la bandeja donde las hornearemos.


Metemos la bandeja en la nevera mientras se nos calienta el horno que encenderemos a 180º. Una vez calentado metemos las galletas recién sacadas de la nevera. Yo las dejo en el horno unos 12-15 minutos pero depende del horno y hay que estar pendiente para que no se nos doren demasiado. Las sacamos y dejamos enfríar sobre la bandeja unos 15 minutos. Apagamos el horno y las volvemos a meter con el horno apagado unos 20 o 25 minutos, mientras el horno va perdiendo su calor.
De esta manera les quitamos la humedad que les podía quedar y durarán más tiempo crujientes.


Las sacamos del horno y cuando se enfríen un poco las traspasamos a una rejilla enfriadora.
Cuando están bien frías las podemos meter en un recipiente hermético hasta que vayamos a decorarlas, o bien podemos comernóslas tal cual sin esperar porque están buenísimas.


Con esta masa las formas de las galletas quedan más definidas que con la otra masa que suelo utilizar. Suben menos en el horno, por lo que mantienen mejor su forma original. Y el sabor también me gusta bastante más que la otra.

Ya me contaréis que os parece a vosotros si lo probáis.

Como siempre muchas gracias por estar aquí conmigo.

Millones de besos

Marisa


Buenas

Yo ya había amenazado con inundar el blog con “mi lado más oscuro” para celebrar halloween…..


A más de uno el globo ocular no le ha entrado por el ojo y ha dicho que “nasti”, que tenía sangre… y que no…. ¡Si es que los niños comen con la vista !

La masa la he hecho de chocolate (os dejo en enlace aquí) y la glasa la he hecho con albúmina en lugar de con clara de huevo. Hay mucha gente que prefiere hacer la glasa con albúmina porque tiene mejor sabor. Yo no encuentro demasiada diferencia pero quizás en la textura y el color (sale más blanca) sí note algo de diferencia.


Vais a necesitar:

  • 15 grms de albúmina ( la podéis comprar en la mayoría de las tiendas donde compro habitualmente que están a vuestra mano derecha)
  • 80 ml de agua
  • 425 grms de azúcar glass (a lo mejor os pide un poco menos o un poco más)
  • Aroma al gusto (una cucharadita)
  • 6 gotas de vinagre de manzana o cualquier vinagre blanco

Tenemos que mezclar el agua con la albúmina con una cucharita y dejarlo hidratando mínimo unas 5 horas. Yo lo dejo toda la noche.

Lo echamos en un bol y comenzamos a batir. Cuando empieza a espumar echamos el azúcar glass (yo lo tamizo) poco a poco mientras batimos.

A la mitad añadimos el aroma y el vinagre lo añadiremos cuando ya tengamos la glasa de la textura deseada. Lo ideal es dejarla en punto de escritura de tal manera que, cuando levantéis una hebra de glasa y la dejéis caer dentro del bol, se quede definida y no la absorba el resto.

Luego para conseguir la glasa de relleno sólo tendremos que echar agua de muy poco en poco hasta que quede más diluida. Al pasar los dientes de un tenedor las marcas deben desaparecer a los 10 segundos (para que os hagáis una idea).

Luego ya podemos divirlas en distintos cuencos para teñirla de los colores que queramos.


Para los ojos he utilizado un cortador redondo, para la momia el superutilizado cortador de Matriuska que parece que es el único que tengo y si yo os contara……Con deciros que me he tenido que hacer una hoja de excel con todos para tenerlos controlados….. Y para el “boo” he utilizado cortadores pequeños de letras.

Tenemos que rellenar de blanco los círculos (ojos)  y las momias, a las que dejaremos como un antifaz para poder pegar luego los ojos. Los ojos, que son de wilton , los pegué con un poco de glasa y luego pegamos tiras de fondant blanco para hacerle la mortaja.


Aunque parezca más fácil que los ojos, es una currada el tener que cortar tira a tira y pegarlas en la momia. Acabé de amortajar un poquito harta.

El iris de los ojos los hice con transfer, haciendo círculos de glasa azul y verde sobre un papel vegetal y dejándolos secar toda la noche. Luego los despegamos y los pegamos con un poco de glasa. El borde está pintado con pintura en polvo negra y pincel y la pupila con rotulador negro, y con pintura blanca líquida y pincel la sombra de dentro. Hasta que no está acabado de pintar no lo pegamos en la galleta.


Las venitas están pintadas con rotulador comestible rojo y el borde y las manchas con pintura roja en polvo aplicada con pincel.

El fantasmita del “Boo” está hecho con glasa de relleno blanca. Echamos una gota sobre la galleta y con un palillo la extendemos para formar los brazos y la colita. Luego, cuanto esté seco pintamos los ojos y la boca.


Todavía me queda alguna cosita más temática halloween que publicar…. Proximamente……

Espero que os hayan gustado.

Millones de besos para todos

Marisa


Buenas

Y como también me encantan los cuentos, las muñecas y los mundos fantásticos y mágicos, además de las flores………..


Primero necesitamos hacer la masa, cuya receta os dejo aquí. Una vez extendida sobre papel vegetal con rodillo, (mejor utilizad rodillo de altura o un par de alineadores para que os queden todas del mismo grosor),  la cortamos con nuestro cortador y  vamos poniendo las galletas en la bandeja donde luego las meteremos en el horno. Yo las pongo en la nevera una media hora mientras se va calentando el horno antes de empezar a hornearlas (parece que aguantan mejor su forma).

Utilicé el cortador de matriuskas para la marioneta y una redondo para la carita.


Un rollo tener que utilizar tanto color.Las próximas galletas bicolores o tricolores como mucho, lo prometo. Acabé un poco hartita, la verdad.

Teñí la glasa (os dejo enlazada la receta)  de: color carne para la cara, manos y piernas , negro para el pelo, el botón y los hilos de la marioneta , rojo para la chaqueta y el gorro, el verde para los pantalones y los detalles del gorro y el blanco para la camisa. Total que al final te juntas con 5 mangas con diferentes colores, coge, deja, coge , deja……..

Para hacer las caras mejor marcar con un rotulador comestible la circunferencia para podernos guiar y que nos quede bien circular.

Para el resto del cuerpo tenemos la opción de pintarlo con rotulador para que nos sirva de guía o bien hacerlo a mano alzada. Intenté de las dos maneras y creo que es mejor la segunda si la galleta no es muy grande como esta. En galletas muy grandes o con pocas líneas a delimitar es mejor marcar primero el dibujo con rotulador comestible.


Otra cosa que hay que tener en cuenta es que hay que tener mogollón de paciencia para no echar un color de glasa sobre otro que aún no está seco del todo para que no se acaben fundiendo. Y como hay tanto color……. pues te eternizas desde que empiezas hasta que acabas.

La impaciencia me pudo al poner la camisa blanca sobre las chaquetas. Como era ya el final……. Si os fijáis las camisas se han acabado tiñiendo un poco del rojo de la chaqueta que aún no estaba seco. Reitero demasiados colores = mucha paciencia y mucho tiempo de secado.

Las caritas las pinté con rotuladores comestibles excepto los coloretes que es pintura en polvo color rojo.

Como siempre delimitamos con glasa textura de escritura con la boquilla del 2 o del 3 y luego rellenamos con glasa más fluida.


En resumen, la próxima vez haré galletas con menos colores y si las hago con tanto color está claro que se requiere mucho tiempo y mucha paciencia, (de todo se aprende), para que queden mejor.

P.D.: Los ojos y la nariz creo que habrían quedado mejor con glasa pero ya sin paciencia lo hice con rotulador.

Mil besos para todos

Marisa


Buenas

¿Qué cómo se me ocurrió hacer unas galletas de estos escarabajos?… Lo raro es que no se me hubiera ocurrido.

Mi casa está forrada con vitrinas llenas de estos bichitos pinchados aquí y acá: Mariposas,polillas, libélulas,cicindelas,y un montón de coleópteros como estos “Lucanos Cervus” o ciervos volantes. A fuerza de las explicaciones campestres de mi “churri” ,de cualquiera de las especies que se cruzan por nuestro camino en nuestra andanzas serranas, una va aprendiendo.

Tengo pendiente hacer unas de mariposas. En mi mente está porque hay algunas que son de bonitas…..


Después de hornear nuestras galletas circulares, las pintamos con “glasa blanca” dejando un borde en el exterior que luego decoraremos con un ribete o lo que más nos guste.
Las tenemos que dejar secar bien secas. Mínimo una noche entera para que la glasa se quede bien durita.
Por otro lado habremos hecho ya los cuerpos de nuestro escarabajos con la técnica transfer, que consiste en dibujar con glasa, manga pastelera en mano, sobre una lámina de acetato transparente o similar la figura que hayamos elegido.
Luego las tendremos que dejar el tiempo suficiente para que se sequen completamente. Una vez secas las desprenderemos del acetato y las transferiremos a nuestra galleta pegándolas con unos puntitos de glasa.

En esta foto de abajo  véis un poco el proceso del transfer. Yo dibujé primero con lápiz el ciervo, que luego me sirvió de guía para aplicar la glasa :


Entre el dibujo y la glasa hay una lámina de plástico transparente de la que luego desprenderemos nuestra figura.

Utilicé boquilla del 1 y la glasa en un punto medio. Vamos delimitando las partes y luego rellenamos. Siempre hay que hacer de más porque al deprenderlas del acetato transparente, alguna se os romperá seguro. Son superdelicadas.


Sólo hice los cuerpos, y las patitas y antenas las hice sobre la misma galleta. Demasiado finas para poder ser transferidas.
Una vez tenemos desprendidos los cuerpos del plástico o acetato los pegamos a las galletas con unos puntos de glasa.
Hacemos los “apéndices”, y ya sólo nos queda poner el cordón decorativo alrededor de la galleta.


El ribete está hecho con boquilla del 2 con la glasa firme.

La receta que utilicé para la masa de la galleta es esta que os dejo enlazada aquí. Esta vez a la glasa le eché aroma de tarta de limón.


Yo creo que, ahora que se va acercando, a lo mejor servirían para Halloween no? Todos juntitos parecen como un ejército de arañas tipo plaga de Hitchcock, película de terror.


Como siempre mil gracias a cada uno de vosotros por estar aquí conmigo.
Un beso fuerte para todos
Marisa


Buenas

Hace unos días, visitando un jardín de arte topiario basado en dar distintas formas artísticas a los árboles, se me ocurrió intentar plasmarlo en unas galletas.

De este intento nacieron estas galletas, que he bautizado como Eduardo Manostijeras, “prota” de la chulísima peli de Tim Burton , que con sus manos podaba y podaba dando formas de lo más inverosímiles a las plantas.


Para la receta de las galletas utilicé esta masa de chocolate, cuyo enlace os dejo aquí.

Os dejo también el enlace con la receta de la glasa en este otro enlace. Esta vez la aromaticé con aroma de chocolate con avellanas de la marca Deco Relief. Como es de color marrón y yo quería la base de la galleta sobre la que yo iba a pintar, de color crema, la dejé tal cual sin añadir ningún colorante. Para obtener el verde añadí el color verde hoja de SugarFlair a la glasa color crema.


Lo primero es marcar con rotulador comestible negro y un cortador, el círculo que rellenaremos con la glasa color crema.
Con la glasa de delineado pintamos el círculo a todas nuestras galletas a modo de cordón. Ahora echamos la glasa con consistencia de relleno dentro del círculo. Si hace falta nos ayudamos con un palillo para que la glasa llegue bien a todos los “rincones”.

Yo para rellenar utilizo biberones de la marca Wilton.


Ahora hay que esperar a que se seque bien el círculo con la glasa color crema. Es muy importante que esté muy bien seco porque si no , al pasar al siguiente paso, podemos agujerear la glasa.


Elegimos unos cuantos cortadores con formas diferentes, que nos entren bien dentro de nuestro círculo de glasa color crema. Yo elegi un corazón, un patito y un pelele de bebé.  Con un rotulador comestible color verde los marcamos, bien centrados, dentro de nuestro círculo glaseado.


Rellenamos una manga con la glasa color verde y consistencia de delineado, y con una boquilla de hojas (yo utilicé la 67) vamos haciendo hojas dentro de la figura. Primero ponemos hojas sin tocar los bordes y sin solaparse unas con otras.

En una segunda “vuelta” vamos superponiendo hojas acercándonos al borde pero intentado salirnos lo menos posible del contorno de la figura. Aunque queden espacios blancos entre las hojas y el borde no pasa nada , en el siguiente paso lo solucionamos.


Para rellenar los huecos que nos queden entre el borde y las hojas (si el hueco está en el interior de la figura lo dejamos como está), echamos sobre un trocito de papel vegetal un pegote de glasa.
Cogemos glasa con la punta de un palillo y la vamos poniendo en los huecos con cuidado, extendiéndola bien siguiendo la silueta de la figura y rellenandolos.


Ahora sólo nos queda rematar el borde de la galleta. Yo hice triángulitos con la glasa color crema, mejor  con una consistencia media.

Las dejamos secar bien y ya sabéis que luego siempre las tenemos que guardar en un sitio lo más hermético posible para que no cojan humedad y se reblandezcan.

Espero que os hayan gustado y como siempre ¡muchas gracias por leer mis entradas!

Un beso gordo

Marisa


Buenas

Las protagonistas de la entrada de hoy son estas supergalletas de chocolate, que una vez cocidas las podemos decorar tanto con glasa como fondant.


Esta receta la encontré “buceando” en el blog chulísimo de Miriam y Estibaliz MEUG, que es una adaptación de la receta de LILALOA. Y yo a su vez la adapté un poco cambiando algo y quitando alguna cosilla, pero los ingredientes principales y sus cantidades las conservé.

Me han encantado. ¡Buenííísimas!

Primero vamos con los ingredientes:

  • 250 grms de mantequilla a temperatura ambiente
  • 300 grms de azucar glass
  • 2 huevos medianos
  • una cucharadita de sal
  • 85 grms de chocolate en polvo sin azucar (yo utilicé valor)
  • 425 grms de harina
  • esencia de chocolate con avellanas (podéis añadir la esencia que queráis o bien si no tenéis, no pongáis nada. Seguro que salen igual de buenas)


Empezamos batiendo la mantequilla y el azúcar con las varillas. Cuando tengamos una crema blanquecina, añadimos los huevos y una vez todo integrado el cacao.Echamos la esencia que hayamos elegido y por último la harina en tres veces.

Llegado este punto tendréis que cambiar las varillas por los amasadores y finalizar amasando bien manualmente.

Este sería el paso una vez integrado el chocolate.


Y este sería el paso una vez que empezamos a echar la harina, ya con las varillas cambiadas.


Una vez que tenemos una bola grande con nuestra masa, yo la divido en dos y las envuelvo con papel film transparente. Las dejo en la nevera dormir una noche entera.
Pasado este tiempo si no vais a utilizar toda la masa, podéis congelar tal cual la bola con el film y sacarla la noche antes de que la vayáis a utilizar, para que descongele a temperatura ambiente.

Tenemos que sacard la nevera la masa unas horas antes de empezar a trabajarla.

Con un rodillo (con la masa manejable pero aún fría) la extendemos sobre papel vegetal. Yo utilizo un rodillo con alturas porque nos ayuda a que la galleta se haga igual por todos los sitios y queden lo más igualadas posible. Las dejo a 6 mms de grosor porque luego las suelo decorar con glasa. Si no las decoráis con glasa o bien las decoráis con fondant podéis dejarlas más finitas.

Una vez bien extendida la masa cortamos con nuestro cortador. En este caso utilicé uno circular.


Pasamos las galletas ya recortadas a la bandeja del horno y las metemos en la nevera un par de horas. El frío ayudará a que, una vez metidas en el horno, aguenten su forma mejor.

Precalentamos el horno a 180º. Sacamos la bandeja de la nevera y la metemos en el horno. Yo las dejo 8 minutos con calor por arriba y por abajo. Luego bajo un poco el horno y las dejo 4 minutos más sólo con calor por abajo (pero ya sabéis que cada horno es un mundo y tendréis que coger la medida al vuestro ;) ).


Sacamos la bandeja del horno y lo apagamos. Dejamos enfriar las galletas sobre la bandeja unos 20 minutos.
Ahora volvemos a meter las galletas en el horno (que ya tenemos apagado hace 20 minutos) otros 30 minutos más o menos.
El calor residual hará que las galletas se terminen de hacer y pierdan la humedad que les pudiera quedar.
Se trata de no dorarlas demasiado en el horneado, para que no pierdan su color y se terminen de hacer con esta doble cocción.
Cuando vamos a hacer galletas con masa coloreada es fundamental, para que se “churrusquen” por lo bordes y cambien de color.


Uan vez pasados los 30 minutos sacamos la bandeja del horno y las dejamos enfriar un poco.
Cuando ya no nos quememos, pasamos las galletas a una bandeja de rejilla enfriadora.
Una vez frías las guardamos en una caja hermética, para que se conserven lo más crujientes posibles.


Ya tenemos listas nuestras galletas.
Aguantan bastante si están bien cerradas (más o menos un mes) y no les entra aire, si bien es verdad que no suelen durar nunca tanto.

Podéis decorarlas con glasa, fondant o bien comerlas solitas porque ya veréis como stán buenísimas.

Muchos besos para tod@s

Marisa



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